Beatrix Potter, referente de la literatura infantil

Madre de Peter Rabbit

Beatrix Potter es un referente de la literatura infantil de todos los tiempos. Poseedora de una imaginación desbordante y de una prodigiosa capacidad para llenar de magia sus relatos, generación tras generación, niños (y no tan niños) han disfrutado de las historias concebidas por la inquieta cabeza de Potter, creadora del archiconocido Petter Rabbit.

Helen Beatrix Potter nació en Kensington (Inglaterra) en 1866 en el seno de una acomodada y conservadora familia victoriana. Así, Beatrix fue una niña que creció rodeada de criados y doncellas, de maravillosos jardines y de un inmenso parque donde su viva mollera pronto comenzó a fabular. Con una madre centrada en las apariencias y en la vida social y un padre tranquilo y conformista, creció feliz junto a su hermano Bertram, seis años menor que ella. Eran dos aventureros que se adentraban en los espectaculares jardines de la mansión Potter con la única intención de observar aquello que tanto amaban: la naturaleza. La búsqueda de plantas y animales era el principal entretenimiento de los pequeños Potter.

Con el tiempo, los niños Potter dejaron de ser niños y llegó la hora en que Bertram fue envidado a un colegio para comenzar su formación académica, mientras Beatrix (por el hecho de ser mujer) era aleccionada en casa por una institutriz con la que se adentró en el fantástico mundo de la lectura, la música y el arte.

Pero Beatrix era un espíritu inquieto, necesitaba más de lo que la estricta sociedad y moral victoriana ofrecían a una muchacha de su edad y nunca dudó en defender sus intereses. Fue entonces cuando comenzó a dibujar, realizaba hermosas y bucólicas estampas protagonizadas por animales antropomorfizados. Beatrix no sólo deseaba llegar al corazón de todos los niños y niñas sino que intentaba lograr su independencia económica. Tenaz y decidida, dispuesta a luchar contra viento y marea, lo consiguió: en 1890, la editorial Hildeshlemer y Faulkner le compró unos dibujos para ilustrar tarjetas de Navidad.

Fue por entonces cuando escribió la primera historia con Peter Rabbit como protagonista: Beatrix escribió la historia de «Pedro, el conejo travieso» para los hijos de aquella institutriz con la que había crecido y a la que tenía en tan alta estima. Al cabo de los años, Beatrix recordaría esa historia y la reescribiría. La presentó a seis editores, ninguno de los cuales pareció interesado en un relato simplón protagonizado por un ridículo animalito. Pero nada paraba a la joven Potter y dado que, ninguna editorial parecía interesada, decidió publicar con su propio dinero una edición limitada, hecha totalmente a su gusto. Así, editó 250 ejemplares que gozaron de un gran éxito entre sus amigos y conocidos.

Peter Rabbit

No habría de pasar mucho tiempo para que el editor Frederick Warne se cruzase en el camino de Beatrix Potter. Fascinado por Petter Rabbit, lanzó  una tirada de 8000 ejemplares que se vendieron como churros. Durante los siguientes 88 años la editorial Frederick Warne and Co. realizaría unas 300 reimpresiones, siempre con el mismo resultado: agotadas.

Beatrix se implicaba en todo el proceso de edición de sus obras, supervisaba las pruebas de imprenta, los colores e incluso las traducciones. Para muchos, visionaria del merchandising, Potter tuvo la brillante idea de diseñar, patentar y lanzar al mercado el juguete basado en su personaje más querido, Petter Rabbit, idea que le proporcionó abundantes y gratificantes beneficios económicos.

Tras publicar seis libros, en 1905 Beatrix disponía ya de una considerable fortuna, con la que decidió adquirir una granja en Near Sawrey. Allí, rodeada de naturaleza, de plantas y animales, se inspiraría para escribir otras exitosas historias.

Mientras afianzaba su carrera profesional, buscaba la estabilidad también de su vida personal. Así, se enamoró de Norman Warne, el más pequeño de la familia de sus editores. Ambos querían casarse y formar una familia pero, a pesar de que por entonces Beatrix tenía ya 37 años, no logró el beneplácito de sus padres. Con o sin apoyo familiar, el amor de Beatrix por Norman era suficiente para enfrentarse a todos los obstáculos y barreras que se interpusiesen en su camino, salvo uno: su amado Norman contrajo una fulminante enfermedad que causaría su muerte en pocas semanas.

Beatrix vivió su luto particular. Se metió más que nunca en el mundo de sus animales, de sus historias mágicas donde nunca había dolor ni sufrimiento. Por ello, a medida que sus ingresos aumentaban, la madre de Petter Rabbit iba adquiriendo cada vez más y más terrenos con la única y sana intención de dedicarlos a la crianza de aquellos seres capaz de aliviar su tristeza: los animales.

A los 47 años, Beatrix volvió a desafiar la voluntad de sus padres al contraer matrimonio con el abogado William Heelis, matrimonio que dio un giro radical a la vida de la reputada escritora. Más volcada que nunca en los animales, se convirtió en una criadora especializada en ovejas Herdwick y en la  primera mujer presidenta de la Asociación de Criadores de Ovejas Herdwick.

Beatrix luchó por la preservación de los espacios naturales que estaban desapareciendo progresivamente a causa de la industrialización. Sus ideas conservacionistas y ecologistas (y un problema ocular degeneativo) la fueron alejando poco a poco de la escritura. Así, cuando en 1920, su visión no le permitió seguir echando mano de su pluma mágica, escribió su último libro: «The Tale of Little Pig Robinson«, que habría de ser publicado una década después.

El 22 de diciembre de 1943, Beatrix Potter cerró los ojos a este mundo para adentrarse eternamente en sus tiernas y mágicas historias de animales. Para entonces, ya había publicado 23 libros. Escritora prolífica, legó 4000 acres de tierra al National Trust, que conforman el Parque Nacional de Lake District. En la actualidad, la casa de Beatrix Potter se conserva en perfectas condiciones, tal y como ella la dejó.

Print Friendly, PDF & Email

Tags:





2 comentarios

  1. Carlos Carvajal dice:

    Hoy, a pesar de mi edad, he quedado sorprendido al saber de la existencia de una gran escritora de cuentos infantiles como lo es y será Beatrix Potter.
    He quedado tentado de leer sus cuentos infantiles para volver a ser niño.
    Ahora que estas en el cielo junto a Dios puedes certificar aquellos que dice » Quien hace sonreír un niño, hace sonreír a Dios.
    Por eso disfruta y embriagate de las sonrrisas celestiales reservadas solamente para ti.

  2. MARÍA JOSÉ HUERTAS ROMERO dice:

    Acabo de ver la película de Miss Potter y me ha gustado tanto que enseguida he querido saber un poco más de esta maravillosa escritora y dibujante. A mí me encanta dibujar y escribir y por esas cosas de la vida no he podido dedicarme a ello. Hoy a mis cincuenta y cinco años he publicado dos libros y en cuanto me jubile si todavía mis ojos me dejan volveré a dibujar, porque el placer de ha-cerlo supera cualquier cosa.
    Un olé enorme para esta mujer que tuvo que luchar por los estúpidos convencionalismos de la época y los venció.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top