Federico Fellini, artista del cine italiano

Federico Fellini

La mejor forma de acercarse a la vida de Federico Fellini es a través de sus películas, allí aparecen elementos de su infancia, su madurez, su estructura de pensamiento y su análisis estético. Su legado cinematográfico es uno de los más importantes del siglo XX, y no sólo por el éxito alcanzado, sino por los cambios conceptuales que signó.

Fellini nació el 20 de enero de 1920, en Rímini, una pequeña ciudad al norte de Italia. Gran parte de las imágenes que conservó de aquellos años están plasmadas en obras como Amarcord (1973) y Ocho y medio (1963).

Cursó sus estudios formales en la escuela de San Vicenzo; sus primeras aproximaciones al arte fueron a través del dibujo. A los diecisiete años realizó una publicación con caricaturas de sus compañeros de la colonia de verano. La idea de la caricatura, directa o indirectamente, siempre estuvo presente en sus composiciones visuales, especialmente la elección de sus personajes.

A mediados de la década de 1930 colaboró con semanarios periodísticos bajo el seudónimo Fellas. Para 1930 se trasladó con su familia a Roma para comenzar a estudiar Derecho, carrera que dejó inconclusa para sumergirse de lleno en el universo artístico. La ciudad capital le permitió cosechar algo de fama, en general entre los lectores jóvenes de la revista Marco Aurelio. En 1940 participó en algunos programas de radio y dio sus primeros pasos en el cine, en el film ¡El pirata soy yo!, del director Mario Mattoli.

En 1943 contrajo matrimonio con Giuletta Masina, una joven actriz, con quien en 1945 tuvo su primer y único hijo, que, muy delicado de salud, falleció a las dos semanas. Fue una experiencia muy dolorosa para ambos.

Para 1944 trabó amistad con Roberto Rossellini, referente máximo del neorrealismo italiano. Juntos trabajaron en Roma, ciudad abierta, entre otras producciones. Su primer trabajo como director llegó en 1951, junto a Alberto Lattuada: Luces de varieté. De forma independiente, la primera fue El jeque blanco, inspirada en una idea de Michelangelo Antonioni. En 1952 filmó Los inútiles, que le valió el León de Plata. La Strada (1954), ganadora del Oscar fue su siguiente producción y el salto definitivo al mercado internacional.

Sus siguiente películas fueron recibidas como obras maestras. La dolce vita (1960) especialmente y Giulietta de los espíritus (1965), que levantó polémica en la sociedad italiana de aquellos años por su tratamiento de la política eclesiástica y el erotismo.

Falleció en Roma, 31 de octubre de 1993. Pocos meses antes recibió su quinto Oscar, en homenaje a su carrera, en una ceremonia de la cual participaron Sofia Loren, Marcello Mastroianni y su esposa, Giulietta Masina.

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