Lucrecia Borgia, hija del Papa Alejandro VI

Lucrecia Borgia

A la célebre saga de los Borgia dirigimos hoy nuestros pasos, más concretamente a la Italia del siglo XV y a una de sus celebridades más conocidas, Lucrecia Borgia. Lucrecia nació en Subiaco el 18 de julio de 1480. Hija del poderoso Rodrigo Borgia, que más tarde se convertiría en el Papa Alejandro VI, y de su amante Vanozza Canottei, quien también era la madre de sus dos hermanos mayores, Cesare y Giovanni.

Sin embargo, para evitar suspicacias, al nacer Lucrecia pasó a la prima de Rodrigo, Adriana Damila. Lucrecia viviría su infancia en un palacio de Roma y fue educada en el Convento de San Sixto, en la Via Appia. Desde niña fue una mujer de gran belleza, con el pelo dorado cayéndole por la espalda, muy esbelta y los ojos verdes.

Ya a los 11 años las ambiciones políticas de su padre, quien ya era el Papa Alejandro VI, y de su hermano mayor Cesar Borgia hicieron que cancelara su compromiso matrimonial con un noble español, para dar a su hija como esposa de Giovanni Sforza, señor de Pesaro, un hombre de 27 años de edad. La boda se celebró en 1493, cuando Lucrecia apenas contaba con 13 años, un auténtico escándalo.

Sin embargo, cuando la fuerza de los Sforza se diluyó, el Papa Alejandro VI vio que aquel matrimonio no le traería ninguna ventaja a su favor, ya que el Papa buscaba aliarse con España y Nápoles para luchar contra Francia y la propia familia Sforza. El Papa se quitó de en medio a Giovanni aduciendo que, al no haberse consumado el matrimonio, no se podía considerar válido. Una mera excusa para anular la unión.

Para el segundo esposo de Lucrecia, su padre y su hermano Cesare eligieron a Alfonso de Aragón, hijo del difunto rey de Nápoles y de apenas 17 años de edad. Lo curioso del caso es que en el momento de conocerse ambos contrayentes, Lucrecia andaba embarazada de seis meses. Se cree que quedó encinta de un mensajero, un tal Perotto, ya que Lucrecia, durante la anulación matrimonial con Giovanni Sforza había sido recluida en un monasterio y su padre se comunicaba con ella por medio de este mensajero.

Este matrimonio con Alfonso apenas duró un año. De nuevo las controversias políticas hicieron que Alfonso tuviera que huir de Roma temiendo por su vida. Aún así Lucrecia amaba a Alfonso, y se reunió con su marido en Nepi para convencerlo de volver a Roma. El 15 de julio de 1500 una serie de sicarios atacaban a Alfonso dejándolo malherido. El 18 de septiembre, cuando Alfonso se recuperaba, Cesare se le acercó y le dijo al oído que lo que no se había terminado en el desayuno, se acabaría en la cena. Esa misma tarde, el propio Cesare ordena a uno de los suyos entrar en el cuarto de Alfonso para estrangularle.

Lucrecia lloró amargamente la muerte de su segundo marido. Su padre y su hermano, de nuevo, le buscan un nuevo marido, otro Alfonso, Duque de Ferrara. Lucrecia marcha en 1505 hacia la corte de Ferrara donde contrae matrimonio. Alfonso moriría en 1512, sumiendo de nuevo a Lucrecia en un profundo dolor, que la hace recluirse en un convento.

Allí permanecería durante siete años cuando, en 1519, y en el parto de su quinto hijo, fallece. Lucrecia Borgia, una mujer amante de las artes, inteligente, culta, bella, pero que tuvo que sufrir los constantes devaneos políticos de su padre y su hermano.

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2 comentarios

  1. Keyla dice:

    Woow! Impresionante la vida que llevo, bastante amargada y dolorosa…

  2. Que vida tan terrible llevo esta mujer, su padre y hermano la trataban como a su títere, que dolor el de perder a los hombres que amo, imagino que el padre habrá muerto como una lacra sin compasión por todas las atrocidades que hizo.

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