Astor Piazzolla, del bandoneón al nuevo tango

Astor Piazzolla

Lo conocí hace unos años en casa de unos amigos. Sonaba de fondo una nostálgica música de tango que me cautivó durante toda la velada. En ocasiones, casi sin quererlo, la conversación se detenía para oír aquel leve estremecimiento de la voz. Recuerdo las palabras de mi amigo quien, levantando los ojos al cielo, no dejaba de decir: «Amigo Piazzolla, qué bueno que viniste…».

Y vino al mundo Astor Piazzolla el 11 de marzo de 1921 en Mar del Plata. Sus padres fueron Vicente Nonino Piazzolla y Asuta Manetti, ambos descendientes de italianos. Aunque nació en Argentina, Astor pasó sus primeros años en Nueva York, donde comenzó a florecer su amor por la música. Disfrutaba con cualquier estilo, desde el jazz a la música de Bach.

Viendo su padre el amor de Astor por la música, le compró un bandoneón en Nueva York, con el que comenzó a tocar. En 1937 la familia volvió de nuevo a la Argentina natal. Allí fue donde Astor se dio de bruces con el tango, y allá que iba el joven a todas partes con su bandonéon, comenzando a tocar en algunos locales de Buenos Aires.

Poco a poco fue adquiriendo notoriedad y empezó a componer su propia música. Fue la época en la que muchos lo criticaron y lo llegaron a llamar incluso asesino del tango, dado que le imprimió un nuevo estilo. Piazzolla se defendía argumentando que él hacía un tango moderno, más contemporáneo, nada anclado en los famosos tangos del pasado.

En esas andaba cuando en 1942 se casó con Dedé Wolf, con la que tuvo dos hijos, Diana, nacida en 1943, y Ángel, en 1944. Durante los años siguientes no paró de componer, tanto para sí mismo como para bandas sonoras de películas. En 1953 marchó a París con una beca para estudiar junto a Nadia Boulanger, donde permaneció durante once meses.

Cuando volvió consiguió por fin consagrarse como uno de los más grandes compositores de tango. Sin embargo, su carrera profesional no tiene nada que ver con la personal, y en 1966 se separa de Dedé Wolf. Esto no disminuye sus éxitos profesionales, ya que Piazzolla comienza a ser conocido en Europa, tocando en París.

Comenzó a dotar al tango de nuevas formas, enriqueciéndolo con el jazz y la música clásica. Sin embargo, igual que era muy seguido en Europa y en Estados Unidos, los clásicos tangueros argentinos no terminaban de aceptar ese tango nuevo que quería imprimir a sus composiciones Piazzolla.

En 1973 sufre su primer infarto, que le hace marchar a Italia y bajar su ritmo de vida. Durante esos años siguió componiendo y viajando por diferentes países, entre ellos Bélgica y Estados Unidos. En 1985 fue declarado Ciudadano Ilustre de Buenos Aires. Sin embargo, el 4 de agosto de 1990 sufre una trombosis cerebral en París, lo que le lleva a la muerte el 4 de julio de 1992 en Buenos Aires.

Foto Vía: Escalandrum

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1 comentario

  1. Roberto Salas dice:

    José Manuel

    Excelente publicación. Astor Piazzolla de quitarse el sombrero. Soy de C.R. y lei tu artículo después de identificarme con mi tema favorito (dentro de este género)»Balada para un loco» el cual compartí en Facebook con muchos amigos de la música. Y encontré tu publicación mientras buscaba la relación de Astor con el Bandoneón.
    Feliz Año tangueros, jazzeros, soneros….. etc y amantes de la música de verdad.

    robsalascr@aol.com
    Roberto Salas

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