Augusto Pinochet, el dictador de Chile

Augusto Pinochet

Augusto José Ramón Pinochet, este era el nombre completo del dictador chileno. Nació en Valparaíso, el 25 de noviembre de 1915, descendiente de los colonos franceses que habían llegado a Chile un siglo antes. Era el mayor de seis hermanos, y con apenas 22 años ya se graduó como subteniente en la escuela militar.

Además de su carrera militar, Pinochet se convirtió en un intelectual, dando conferencias en la Academia de Guerra, a pesar de que, como gran dictador, jamás entró nunca en acción de guerra, ni en ningún combate. 1948 fue el año del primer encuentro entre Salvador Allende y Pinochet. Por aquel entonces, el joven senador socialista Allende fue a visitar el campo de concentración que estaba a cargo de Pinochet.

Algo más de veinte años después, en 1970, Salvador Allende sería elegido Presidente de Chile, designando a Pinochet comandante de la guarnición de Santiago de Chile. Durante los tres años siguientes, la cooperación de ambos, uno para con el otro, fue fundamental, sofocando las políticas de oposición de Allende. Tanto es así que Allende ascendió a Pinochet como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas chilenas el 23 de agosto de 1973.

Lo que Allende no esperaba era que, aquella confianza depositada en Pinochet, se le volviera en contra. Con la gente sublevada en las calles, y la economía chilena por los suelos, el ejército chileno, con Pinochet a la cabeza, tomó Santiago, atacando el palacio presidencial. Allende moriría defendiendo el palacio, y 16 días después, Pinochet se haría con el control absoluto de la nación.

A partir de ahí, Pinochet se involucró en la terrible Operación Cóndor, junto a los gobiernos de Paraguay, Uruguay, Argentina, Bolivia y Brasil, con el fin de controlar a los dirigentes de la izquierda. Secuestros, desapariciones y asesinatos de destacados opositores de la derecha comenzaron a producirse. Ahí surgió la DINA, la policía secreta de Chile, una de las grandes fuerzas de la Operación Cóndor. Se cree que fueron miles de personas las que murieron asesinadas.

Tanto es así que, en 1988, tras una tremenda bajada de los salarios, y una gran tasa de desempleo, el pueblo chileno se vio abocado a elecciones presidenciales. En 1989 ganó el candidato de la oposición, aunque los partidarios de Pinochet mantuvieron su influencia en el gobierno, hasta que Augusto renunció como presidente en 1990.

Lo peor de todo es que, como ex presidente, logró mantener su estatus de senador vitalicio y comandante en jefe de las fuerzas armadas. Aún así, las víctimas de la Operación Cóndor no se olvidaron de Pinochet. En 1998, ingresado en un hospital del Reino Unido, fue acusado por fin de varios cargos de asesinato, torturas y secuestros ilegales.

Las acusaciones, por increíble que parezca, fueron desestimadas en el 2002, alegando que, a sus 70 años, el ex dictador no se encontraba en buenas condiciones de salud. Hubo otros cargos en su contra, pero fue la muerte la que le dio su verdadero juicio, al fallecer en el 2006.

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