Jean-Paul Marat, mártir de la revolución

La muerte de Marat

Jean-Paul Marat es un símbolo de la propaganda revolucionaria francesa. Amante de las ideas ilustradas hasta el fanatismo, su papel como activista político le hizo ganarse de muchos amigos y enemigos hasta alcanzar su trágico final.

Jean-Paul Marat nació el 24 de mayo de 1743 en la ciudad de Boudry, Suiza. Era el hijo mayor de Jean Paul Marat y Louise Cabriol, una familia protestante. Cuando tenía dieciséis años, su madre falleció y el decidió abandonar su hogar para nunca mas volver. Comenzó a viajar y estudió medicina en Burdeos, donde pasó dos años. Luego se instaló en París y se dedicó a tratar enfermedades oculares.

Unos años después viajó a Londres donde puso a prueba su espíritu controversial como escritor al publicar en 1773 su primera obra titulada Ensayo filosófico sobre el hombre, en la cual demostró sus grandes conocimientos filosóficos. El ensayo es un ataque directo al filósofo francés Claude-Adrien Helvétius, que afirmaba que el conocimiento de la ciencia era innecesario para un filósofo. A los dos años, el libro de Marat fue traducido al francés y fue Voltaire quien lo atacó a él, lo que sirvió para hacer más famoso al joven autor.

Marat continuó publicando sus escritos, como Las cadenas de la esclavitud, donde solicitaba el rechazo de los amigos del rey de Inglaterra como candidatos al Parlamento. Asimismo, escribió muchos ensayos sobre medicina, lo que le permitió volverse muy un influyente doctor de la corte de París. Su apetito de conocimiento lo hizo continuar sus investigaciones, experimentando con la luz, el calor y la electricidad, lo que interesó a sus contemporáneos, como Benjamin Franklin y Goethe.

En 1786 dejó no sólo su trabajo en la corte y en 1788, cuando ya se percibía la llegada de la Revolución, decidió dedicarse por completo a la política. Creó su panfleto Ofrenda a la patria, al que se siguieron otros, siempre predicando las ideas revolucionarias con el objetivo de incidir en la creación de una constitución para Francia. En septiembre de 1789, Marat inició su propio periódico, El amigo del pueblo, desde donde criticaba a los consideraba “enemigos del pueblo”. Su iracunda pluma le hizo ganarse una breve estancia en prisión. Meses después continuó publicando su periódico, pero el miedo a represalias lo hizo esconderse en las catacumbas de París, donde contrajo una enfermedad en la piel que lo acompañó hasta el fin de sus días.

Marat luchaba por la abolición de la monarquía borbónica; llegó a ocupar un lugar en la Comuna de París y apoyó las “Masacres de septiembre”. El tiempo pasaba y su enfermedad de la piel empeoraba. Se vio obligado a darse largos baños calientes para aliviar el dolor. Pasaba gran parte del día allí, escribiendo sus artículos, y allí estaba el 13 de julio de 1793, cuando una mujer llamada Charlotte Corday entró al cuarto para entregarle un mensaje, sacó un cuchillo y lo apuñaló en el pecho. Cuatro días después, Corday fue guillotinada por el asesinato de Marat.

Luego de su muerte, Marat fue considerado por algunos como un mártir de la Revolución. Otros, sin embargo, lo identifican con el Reinado del Terror revolucionario. De todas formas Jean-Paul Marat fue objeto de culto y eso lo ejemplifica el famoso cuadro del pintor Jacques-Louis David titulado La muerte de Marat.

Foto vía: web gallery of art

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