Platón, el maestro de las Ideas

Platón

Platón fue el más famoso alumno de Sócrates y maestro de Aristóteles. Juntos esparcieron las semillas del pensamiento occidental, popularizando ideas filosóficas nuevas para aquel entonces, como su teoría de las Ideas y la célebre Alegoría de la caverna, pequeños ejemplos de las creencias metafísicas de este gran filósofo.

Aristocles Podros, más conocido como Platón, adquirió dicho seudónimo que significa el de la espalda ancha debido a su condición de atleta durante su juventud. Hijo de la familia Glaucón, una familia aristocrática de Atenas, nació en el año 427 a.C. y luchó contra Esparta en las Guerras del Peloponeso. A los 21 años ingresó en el círculo de Sócrates, lo que produjo un gran cambio en sus orientaciones filosóficas, contrarias a los presocráticos y a los populares sofistas.

Luego de la muerte de su maestro en el 399 a.C., Platón se retiró un tiempo a Megara, una ciudad de Ática, en el golfo de Egina. Allí empezó a escribir sus diálogos filosóficos sobre sus preocupaciones éticas, posiblemente con la intención de evitar injusticias como la que Sócrates había sufrido. Pero sólo fue el comienzo, pues decidió viajar por toda Italia, Sicilia, Egipto y Cirene para fomentar aún más sus conocimientos.

En el 388 a.C., mientras estaba en Siracusa, aprendió mucho de las formas de gobierno que plasmaría después en su obra maestra La República. Sus ideas políticas no coincidían con las clases dominantes, y hasta a veces eran consideradas irreverentes, lo cual le hizo ganar una estancia en prisión. De regreso a Grecia, su barco se detuvo en Egina y fue vendido como esclavo, pero tuvo la suerte de ser reconocido por Aníceris de Cirene, quien le compró para devolverle la libertad.

En el 361 a.C. Platón compró una finca en las afueras de Atenas y fundó allí la Academia, nombre que deriva de un antiguo templo que allí se erguía dedicado al héroe Academo. En ésta se formaron muchos filósofos e intelectuales, incluyendo a Aristóteles. La Academia de Atenas siguió funcionando hasta que el emperador Justiniano I la clausuró en el año 529 porque la consideraba una amenaza para la propagación del cristianismo.

Desde su fundación, Platón dedicó el resto de su vida a la enseñanza académica hasta que murió en el 347 a.C. Dejó como legado sus escritos sobre diversos temas filosóficos, especialmente sobre política, ética, metafísica y epistemología. Su famosa teoría de las Ideas sostiene que todos los entes del mundo sensible no son más que copias imperfectas y deficientes de otros entes perfectos y autónomos: las Ideas, cuyo carácter ontológico es muy superior. Cada Idea es única e inmutable, mientras que, las cosas del mundo sensible son múltiples y cambiantes. El mundo sensible es conocido a través de los sentidos, mientras que el mundo de las Ideas sólo puede alcanzarse mediante el uso de la razón.

La gran habilidad para la palabra con la que contaba Platón, junto a sus conocimientos, consiguieron que algunos lo consideraran hijo de Apolo, e incluso decían que durante su infancia las abejas habían anidado en sus labios, como profecía de las palabras melosas que de ellos salían. Aristóteles, su discípulo más famoso, continuará los pasos de su maestro a su manera.

Foto vía: theartwolf

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