Eva Duarte de Peron, gran dama argentina

Eva Duarte de Peron

Hablar de Evita, porque con este nombre la conoció el mundo entero, es como intentar atrapar un colibrí entre las manos o como encerrar un perfume en una jaula. La vida de esta singular mujer es una historia fascinante, pero no por el lugar relevante que ocupo en la política de su país que sí que fue importante, sino por lo especial de su personalidad, la cual revelo un espíritu humanitario y generoso con el que se ganó el amor de los argentinos y la admiración del mundo.

Maria Eva Duarte nació 1919, un 7 de Mayo en Los Toldos, en la provincia de Buenos Aires de la República Argentina. La biografía de Evita tiene todos los elementos que entrarían en un cuento de hadas ya que esta jovencita de pueblo, con el condicionante de ser una hija ilegitima, era poseedora de una voluntad de superación inquebrantable. Evita fue una mujer que se hizo a si misma en una sucesión de actos voluntarios. Se dedicó a una carrera artística para la que ciertamente no tenia mucho talento y, además, triunfó como mujer bella a pesar de contar con una aspecto sencillo, sin especiales atributos.

A los 16 años se traslada a Buenos Aires con la decidida idea de ser actriz y efectivamente consiguió pequeños trabajos en cine y radioteatro. En 1944 conoce a Juan Domingo Perón, el «coronel de los trabajadores» como le llamaban en ese momento de su carrera militar, y al parecer el flechazo fue fulminante para los dos.

Perón, que había perdido a su primera mujer, se casa con Eva en Noviembre de 1945, y es entonces cuando Evita empieza a aparecer en publico apoyando a su marido en las elecciones. Cuentan también con el apoyo de los trabajadores a los que llamaban «descamisados, provocando el escándalo de la oligarquía argentina, tan tradicional y monopolizada por las damas de la clase alta, a las que Evita declararía una guerra sin cuartel.

Cuando en 1946 Juan Domingo Perón fue elegido Presidente de la Argentina empezó la verdadera historia de Eva de Perón. Y tal como cuenta ella en sus memorias, muchos pudieron pensar que sólo buscaba poder, pero ella tomó como suyas las ideas de Perón, vio en él a un hombre de su pueblo, el que tenía que hacer la revolución que había que hacer, y se lanzó en cuerpo y alma a acompañarle en la dura empresa. Así asumió las tareas sociales de ayuda a los mas necesitados, ganándose el amor del pueblo argentino.

Cuando en 1947, y en representación de su esposo, viaja a Europa, Franco la invita a visitar oficialmente España ya que, después del bloqueo, que las Naciones Unidas habían sometido a la España franquista, Argentina fue el único país que desafió el boicot enviando trigo para poder aumentar la ración de pan para los españoles, generosidad que debemos a esta mujer y al gobierno que presidía su marido en Argentina.

Cuando Evita enfermo en el año 1950 el corazón de los «descamisados» se encogió de preocupación. Esta mujer infatigable estaba tan centrada en su obra social que se preocupó mas de su trabajo que de su salud y cuando acudió a la cirugía ya era demasiado tarde.

La Abanderada de los Humildes, la Jefa espiritual de la nación, consumió los dos años de su larga agonía en discursos y apariciones públicas que le costaban un esfuerzo tremendo. Hasta que el 26 de Julio de 1952 la nación Argentina se vistió de luto cuando se supo de su fallecimiento. Lloraron como no habían llorado por nadie. El luto, además, fue también para todos los demás que la habían conocido en el resto del mundo.

Hoy su cuerpo embalsamado descansa al lado del de su esposo. Las muchas vicisitudes de sus restos, robados una veces y escondidos otras, acabaron por fin y hoy reposan en su país, recibiendo el homenaje de sus compatriotas que jamas han olvidado a su Evita, quien siempre estará en su memoria.

Print Friendly, PDF & Email

Tags:





2 comentarios

  1. Coki dice:

    Veo que la imparcialidad no es un atributo muy destacado por acá.

  2. Luz Marina dice:

    Hasta donde sé, Peron nunca se casó con Eva. Para mi no es una santa como la pintan. No soy Argentina, pero eso es lo que he leido y me han contado personas argentinas

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top