El legado de Marcel Duchamp

Obra de Marcel Duchamp

Sigamos conociendo datos sobre la obra de Marcel Duchamp

El empleo del concepto de “obra de arte”, referido a los productos de vanguardia, comenzó a plantear problemas. Los movimientos vanguardistas desarrollaron actividades como los actos dadaístas cuyo propósito era la provocación del público, intentando unir el arte con la praxis vital al firmar un objeto cualquiera y enviarlo a una exposición, tal como lo había hecho Marcel Duchamp con Fuente, para cuestionar provocativamente el concepto del arte como creación individual de obras singulares; el acto de provocación mismo pasó a ocupar el puesto de la obra.

Dos años después, Marcel Duchamp envió a la muestra «Dadá» de París la obra L.H.O.O.Q.: una reproducción coloreada con bigote y barba de La Gioconda, enfatizando su idea de que es el espectador quien hace la obra. En este período crea a su alter ego femenino Rrose Sélavy, que aparece por primera vez en la etiqueta del ready-made Belle Haleine, un frasco de perfume con una fotografía de él vestido de mujer tomada por Man Ray.

Además de los ready-mades construye máquinas ópticas e interviene en películas de Man Ray, Picabia y Hans Richter, entre las que destaca Anemic Cinema de 1925, donde la palabra “Anemic” es un anagrama de “Cinema”.

Para aquel entonces, ya se había cansado de trabajar en El gran vidrio, cuyo titulo oficial fue La marièe mise à nu pair ses célibataires (La novia puesta al desnudo por sus solteros), incluso, y en 1934 publicó un manual que había que leer al mismo tiempo que se contemplaba la obra. El surrealismo de André Breton ya había tomado al mundo por sorpresa, y durante los años ’30 y ’40 Marcel trabajó con éste en los montajes de distintas exposiciones. Las siguientes dos décadas se dedicó de forma reservada a su última gran obra Étant donné (Dado que), una instalación que no se conoció públicamente hasta después de su muerte y que constituye su gran legado, al mismo nivel de El gran vidrio.

Marcel Duchamp tuvo gran influencia en la escena artística de los años ‘50 y ‘60 de EE.UU. y Europa, tanto sobre pintores como Rauschenberg y Jasper Johns para el arte Pop, como el grupo Fluxus en el conceptualismo.

Tras su muerte en Neully, en 1968, el arte jamás volvió a ser lo que era. Desde entonces y hasta hoy las obras de Duchamp y de todos sus contemporáneos son consideradas obras de arte, lo cual indica el fracaso de la intención vanguardista de reintegrar el arte a la praxis vital, perdiendo su carácter antiartístico y convirtiéndose en una obra autónoma que tiene un sitio, como las demás, en los muesos. Las intenciones de los movimientos vanguardistas no han sobrevivido, pero la vanguardia ha sido revolucionaria, pues ha destruido el concepto tradicional de obra convencional y ha ofrecido otro en su lugar.

Marcel Duchamp fue y será un genio indiscutible.

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