Jim Morrison, provocador e impredecible

Jim Morrison

James Douglas Morrison nace en Melbourne (Florida) el 8 de Diciembre de 1943, siendo hijo del Contralmirante George Morrison y de su esposa Clara Clarke. Durante la mayor parte de su infancia la familia Morrison se vio obligada a cambiar frecuentemente de residencia, debido al cargo que ocupaba el padre.

Aproximadamente a partir de 1957 el joven James comienza sus estudios de secundaria y toma contacto con la literatura, por la que desarrolló una gran pasión, devorando libros de Ginsberg, Nietzsche, Rimbaud o Baudelaire entre otros muchos. Esta pasión por la literatura se extenderá a una gran afición por la poesía, que llevará a cabo escribiendo versos y frases sueltas en sus cuadernos de estudio. En el año 1961 se matricula en la Universidad de Florida en la que pasará apenas tres años antes de mudarse a Los Ángeles para estudiar cinematografía.

Es en Los Ángeles donde conoce a Ray Manzarek, quien sería posteriormente uno de los componentes de su mítico grupo “The Doors“. El nombre del grupo proviene de un poema de William Blake, en alusión a las “puertas de la percepción”. Con James (Jim) Morrison a la voz, Ray Manzarez a los teclados, Robby Kriegger a la guitarra y John Densmore tocando la batería, el grupo The Doors se convirtió en uno de los iconos culturales del pasado siglo XX, aunque sus comienzos fueron de todo menos fáciles.

En sus comienzos el grupo no atraía demasiado la atención del público, caracterizándose por improvisar al tiempo que Jim Morrison recitaba sus composiciones poéticas (en ocasiones de espaldas al público), hasta que en el año 1967 consiguen grabar su primer disco, cuyo título era el mismo nombre de la banda. Con este disco consiguieron un éxito inesperado, logrando los primeros puestos en las listas de ventas. Los temas recurrentes que trata este disco son las drogas y el sexo, pero quizá lo que más seguidores atrajo fue la actitud del propio Morrison ante el público, quien parecía entrar en trance y ejecutaba extraños bailes, en uno de los cuales llegó a mostrar sus genitales, por lo que fue arrestado por escándalo público.

Con sus posteriores discos como “Waiting for the Sun” o “Morrison Hotel” pasan a entrar en temas sociales. Poco después el siempre impredecible Morrison comienza a cansarse de las persecuciones tanto de la policía como de los medios de comunicación por su actitud provocadora y se muda a París, donde cambiará su aspecto dejándose barba y engordando considerablemente, siendo mucho más difícil de reconocer para el gran público.

En Junio del año 1971 sale a la luz su último disco “L. A. Woman”, pero Morrison no llegará a saber del éxito que tuvo este L.P., ya que falleció apenas un mes más tarde en París.

El polémico cantante fue encontrado muerto en la bañera y durante un tiempo la explicación oficial de un infarto no convenció a sus fans, añadiendo al misterio el hecho de que nadie hubiese podido ver el cadáver ya que el ataúd fue precintado. Su certificado de defunción tampoco aclaraba demasiado, ya que era prácticamente imposible de leer y no se le realizó una autopsia. La única persona que le vio morir fue su esposa Pamela, quien también falleció en extrañas circunstancias en 1975.

Si Jim Morrison fingió su muerte para eludir a la justicia o simplemente las autoridades no se molestaron en aclarar la causa de su fallecimiento, es algo que aun hoy en día sigue siendo tema de debate.

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