Gaspar Melchor de Jovellanos, personaje de la Ilustración

Gaspar Melchor de Jovellanos

Uno de los principales representantes del periodo de la Ilustración en España fue sin duda Gaspar Melchor de Jovellanos, un hombre que mostraba profundas inquietudes tanto políticas como culturales y filosóficas. Nacido el 5 de Enero de 1744, patriota, abierto y de comportamiento ejemplar, Jovellanos representa el espíritu crítico y ávido de encontrar siempre nuevas mejoras para las instituciones y costumbres de la época.

Nacido en Gijón en el año 1744 y proveniente de una familia acomodada, Jovellanos estudia filosofía y legislatura antes de dedicarse a trabajar en la vida pública en las ciudades de Sevilla, Madrid y en su Gijón natal. También utilizará su papel de miembro activo en diferentes instituciones para dar a conocer sus ideas y razonamientos.

Pero su destino sufre un revés con la muerte de Carlos III, y es relegado de su puesto como Alcalde de Casa y Corte y enviado a Asturias , donde crea el Instituto de Estudios Asturianos con la idea de fomentar el desarrollo en la región. También escribe y publica un libro titulado “El Instituto”, donde ofrece lecciones sobre naturaleza y lenguas modernas.

En el año 1797 vuelve a las instituciones oficiales cuando es nombrado Ministro de Justicia, pero su espíritu abiertamente reformista le cuesta la expulsión del cargo por presiones de los más reaccionarios. Después de regresar a Gijón recibe la acusación de ser un hereje, por lo que es detenido en el año 1801 y encerrado en la isla de Mallorca, primero en la Cartuja de Valldemosa y más tarde en el castillo de Bellver.

Cuando se produce la invasión francesa en 1808, es el propio José Bonaparte quien libera a Jovellanos de su cautiverio, ofreciéndole además un cargo como ministro. Este puesto es rechazado por motivos de su avanzada edad y deteriorado estado de salud, y poco después se pone de lado de los que se oponían a la ocupación francesa. Gaspar Melchor Jovellanos fallece el 27 de Noviembre de 1811 en Puerto de Vega (Asturias).

En cuanto a su obra literaria, podemos decir que fue tan abundante como variada, entrando en las disciplinas del teatro, la poesía (tanto sentimental como patriótica o satírica), la historia, la economía y la política.

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