Rocky Marciano, el campeón absoluto

Rocky Marciano

Su récord es único en la historia del boxeo: Rocky Marciano es el único peso pesado que nunca perdió una pelea. Se retiró invicto como campeón del mundo dejando un impresionante porcentaje de 43 victorias por nocaut, lo que equivale a casi un 88% de sus enfrentamientos. Sus logros lo ubican, estadísticamente, por encima de Mohammed Ali.

Nació en Massachusetts, el 1 de septiembre de 1923. Su verdadero nombre era Rocco Francis Marchegiano. Su familia era de origen italiano. Las primeras aproximaciones al boxeo fueron en 1945, cuando todavía integraba las filas el ejército norteamericano. Pelaba con el nombre Rocky Mack, para conservar su condición de aficionado. Anteriormente había probado suerte en el béisbol, deporte que siempre le llamó la atención, pero -dicen las crónicas- era un pésimo lanzador, lo cual lo obligó a alejarse al poco tiempo.

Marciano peleó como profesional por primera vez el 17 de marzo de 1947. En septiembre de 1952 se consagró campeón mundial después de noquear a Jersey Joe Walcott en un combate que pasó a la fama. El golpe final apareció en el decimotercer round, a pesar de que Marciano estuvo en clara desventaja a lo largo de toda la pelea conectó una derecha descomunal que dejó a Walcott tendido en la lona.

Al día siguiente, Walcott acusó a Marciano de utilizar un vendaje ilegal y le pidió inmediatamente la revancha. El campeón aceptó. El final fue el mismo: Walcott quedó desparramado en el ring. Esta vez no hubo discusiones. En conferencia de prensa, Walcott manifestó que el poder de los puños de Marciano era “inhumano”.

Entre 1953 y 1955 defendió con éxito el título de campeón en seis oportunidades. Cuando se retiró, en 1956, tenía en su haber 49 victorias, 43 por nocaut y ninguna derrota. Los especialistas aseguran que, a pesar de su estilo retraído, su mayor virtud era la potencia del golpe. Marciano salía muy castigado de los enfrentamientos, pero cuando lograba accionar su temible derecha era infalible.

Entrenaba obsesivamente, sabía que necesitaba de un estado físico impecable para sostenerse de pie, ya que su estilo no le permitía flaquear en ningún momento. Recibía golpes terribles, pero nunca perdía el equilibrio ni la frialdad. También venció a Ezzard Charles y a Archie Moore. Nunca se negó a ningún desafío. Campeones europeos y deportistas de otras categorías que intentaron quitarle el título cayeron ante sus violentos golpes.

Marciano falleció el 31 de agosto de 1969, un día antes de cumplir los 46 años en un accidente de avioneta cerca de Newton, Iowa.

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