Jean-Paul Sartre, emblema del existencialismo

El trabajo filosófico fue una de sus tantas actividades dentro del pensamiento y el desarrollo intelectual del siglo XX, Jean-Paul Sartre también ejerció como novelista, dramaturgo, militante político y crítico literario. Fue sin duda un hombre de letras. En 1964, su extensa obra le valió el Premio Nobel de Literatura, pero no lo aceptó bajo el argumento que la relación entre el ser humano y la cultura debe darse de modo directo, sin instituciones de por medio.

Nació en París, el 21 de junio de 1905. Sus padres fueron Jean-Baptiste Sartre, un oficial naval, y Anne-Marie Schweitzer, hermana del destacado médico Albert Schweitzer. Casi no conoció a su padre, falleció cuando él tenia poco más de un año. Fueron su abuelo y su madre los encargados de su crianza, ellos le acercaron las primeras nociones sobre matemática y literatura clásica.

Cuando cumplió veinte dio sus primeros pasos en la filosofía con los textos de Henri Bergson. Estudió en París, en la destacada École Normale Supérieure, allí conoció, en 1929, a Simone de Beauvoir, su pareja, con quien mantuvo de por vida una particular relación alejada de la monogamia. Entre los dos criticaron los artilugios sociales de la formación burguesa, desde allí llegó al análisis de la conformidad espiritual, eje central de su obra El ser y la nada, editada en 1943.

Su texto más difundido llegó tres años después, El existencialismo es un humanismo, donde se explaya con notable claridad acerca de la nueva corriente filosófica que irrumpió en tiempos de postguerra. Entre 1971 y 1971 escribió El idiota de la familia, dedicada al la creación literaria, donde analiza en profundidad la personalidad de Gustave Flaubert. En 1975 su salud comenzó a flaquear, avanzó una ceguera violenta, que lo alejó de la lectura y la escritura.

Sartre mantuvo un constante compromiso con las manifestaciones políticas de su época, como el Mayo Francés, la Revolución cubana y la Revolución cultural china, especialmente al final de su vida, donde fue muy marcada la influencia del maoísmo. Podría decirse que es el paradigma del intelectual politizado del siglo XX.

Falleció a los 74 años, el 15 de abril de 1980, en el hospital de Broussais. Fue enterrado el 20 de abril, más de 15 mil personas acompañaron el féretro hasta el cementerio de Montparnasse.

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