Miles Davis, la revolución del jazz

Miles Davis

“Tocar jazz es lo mejor que me ha pasado con la ropa puesta”. La célebre frase fue pronunciada por el músico y compositor Miles Davis, sin duda una de las máximas figuras del escenario musical del siglo XX.

Autor de discos imprescindibles como Kind of Blue (1959), investigador de los procesos de composición, hasta se podría afirmar que torció el rumbo de la música en más de cinco oportunidades. Cualquier cosa que se diga de Davis va a ser poco. Sus obras siguen sonando con plena vigencia y disparando nuevas interpretaciones y lecturas.

Miles Davis nació en Alton, Illinois, el 25 de mayo de 1926. Su familia gozaba de una excelente situación económica. Su padre era dentista muy bien remunerado y aficionado a la música. Su madre era violinista, estudiosa de la obra de Duke Ellington y Art Tatum; su hermana tocaba el piano. En 1928 la familia completa se traslada a East St.Louis, donde Miles comenzó a relacionarse de lleno con el jazz.

En su cumpleaños número trece recibió su primera trompeta. De inmediato comenzó a estudiar con Elwood Buchanan en un instituto privado. Allí hizo sus primeras apariciones en Big bands y participó en jam sessions junto con figuras como el trompetista Clark Terry y los saxofonistas Sonny Stitt e Illinois Jacquet.

A principios de la década de 1940 fue convocado para la orquesta de Billy Eckstine, de la cual eran parte Dizzy Gillespie y Charlie Parker. Fue un quiebre. Desde ese momento, compartir escenario con Bird fue su máxima obsesión. En 1945 dejó definitivamente St. Louis y, junto a su esposa Irene, se mudó Nueva York. Entabló relación con maestros como Thelonious Monk, quien le aconsejó estudie piano. Y para 26 de noviembre grabó su primer disco con Parker; ambos formaron una dupla estable hasta 1948.

En 1949 hizo sus primeras presentaciones en París, junto con el quinteto de Tadd Dameron y Kenny Clarke, en el Festival Internacional de Jazz. En 1957 regresó a esa ciudad con Barney Wilen, René Urtreger, Pierre Michelot y Kenny Clarke para grabar el soundtrack de la película Ascenseur pour l’echafaud [Ascensor para el cadalso].

El cambio más profundo llegó en 1958 con su sexteto integrado por dos saxofones, Cannonball Adderley y John Coltrane; el pianista Red Garland -luego sustituido por Bill Evans y finalmente por Wynton Kelly-; Paul Chambers y Philly Joe Jones en batería, más tarde sustituido por Jimmy Cobb. Con ellos grabó genialidades como Milestones y Kind Of Blue.

A finales de la década de 1960 se volcó a la experimentación con el rock. En sus grupos aparecieron músicos como Dave Holland, Keith Jarrett, Chick Corea, Jack DeJohnette, John McLaughlin, entre otros. Era tan fuerte la propuesta que la crítica lo acusó de ser un farsante.

Para 1975, Miles Davis, perdido en las adicciones, dejó de hacer música. Recién a principios de la década de 1980 regresó, esta vez junto a músicos jóvenes, como Prince y Sting, que lo acompañaron en una nueva experimentación hacia los bordes del pop.

Falleció en Santa Mónica, California, el 28 de septiembre de 1991, a los 65 años.

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