Mariscal Tito, líder de la Yugoslavia comunista

Mariscal Tito

El Mariscal Tito nació bajo el nombre Josip Broz el 25 de mayo de 1892, siendo el séptimo de 15 hijos de un granjero de bajos recursos de Kumrovec, un poblado cercano a Zagreb, Croacia. Tito comenzó a trabajar en la granja familiar con tan solo siete años de edad. A la par, asistía a una escuela, donde estudió hasta los doce años. Al alcanzar los 15 años, se inició como aprendiz de cerrajero. Durante ese tiempo, también asistió a una escuela nocturna, cursando clases de geografía, historia y lenguas.

Tras pasar varios años trabajando como mecánico en Croacia, Eslovenia, Austria, y Alemania, Tito fue convocado por el ejército Austro-Húngaro con el estallido de la Primer Guerra Mundial (1914–18), en que las fuerzas alemanas lucharon por el control de Europa. Fue herido y capturado por los rusos, siendo confinado a un campo de prisioneros de Guerra. Tito pronto se unió al Ejército Rojo, el grupo comunista que se alzó al poder tras la Revolución Rusa en octubre de 1917, y que llevaría a la creación de la Unión Soviética.

En 1920, Tito regresó a Croacia y se unió al Partido Comunista de Yugoslavia, siendo sentenciado en 1928 a 5 años de prisión por actividades comunistas. Tras su liberación anticipada, pasó varios años en la Unión Soviética. En 1934 fue elegido para el Comité Central y Politburó del Partido Yugoslavo, las oficinas más importantes del Partido Comunista. Tres años después, fue designado secretario general del Partido Yugoslavo, luego que muchos otros miembros poco confiables fueran ejecutados.

Tito logró revivir el Partido Yugoslavo y convertirlo en una organización altamente disciplinada. Limpió las filas de miembros poco leales e imprimió al partido una dirección clara y política realista para unir el país.

Por primera vez, el partido apoyaba realmente la preservación de Yugoslavia, y no su ruptura. Tito transformó el Partido Comunista Yugoslavo en una poderosa organización política y militar durante la Segunda Guerra Mundial (1939–45), en que las potencias del Eje,  Alemania, Italia y Japón chocaron con las fuerzas aliadas de Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Soviética.

Tras el avance del Eje hacia Yugoslavia en abril de 1941, y el ataque alemán a la Unión Soviética en junio, Tito ordenó al Partido Comunista activar una pequeña fuerza para resistir. A la par, un movimiento encabezado por el Coronel (luego General) Draza Mihajlovic, ganó el apoyo del Rey yugoslavo Pedro II. Los oficiales aliados reportaron que el movimiento de Tito tendía a la unidad nacional y no al comunismo, y  la vez reportaron que las fuerzas de Mihajlovic habían cooperado con las tropas del Eje. Este conflicto entre los dos líderes de la resistencia llevó a una sangrienta guerra civil.

El gran logro de Tito durante la Segunda Guerra Mundial fue la organización del, quizás, movimiento más efectivo de Resistencia en la historia del comunismo. Mientras resistía las fuerzas del Eje, se embarcó en una revolución comunista. Sus fuerzas destruyeron la estructura de clases, el viejo orden social y económico, y sentaron los cimientos para un sistema de estado de posguerra comunista. Para el final de la guerra, la fuerza militar comunista se había expandido en un gran ejército (Ejército de Liberación Nacional).

Las políticas básicas del Partido Comunista respecto al nuevo estado yugoslavo, tales como la organización federal del país, comenzaron parcialmente durante la guerra. Tito dotó al país con un sistema temporal de gobierno revolucionario, el Comité de Liberación Nacional de Yugoslavia. Hábilmente, tomó ventaja de cada oportunidad social para alcanzar objetivos militares y políticos. Ni sus rivales domésticos, ni las poderosas fuerzas de las naciones que ocuparon Yugoslavia, pudieron lidiar con el amplio abanico desplegado por los seguidores de Tito.

En diciembre de 1943, los Aliados, ignorando que el Rey Pedro se encontraba exiliado en Londres, declararon que los seguidores de Tito liderarían las fuerzas yugoslavas contra las tropas de ocupación del Eje. Las fuerzas de Tito, con apoyo de tropas de la Unión Soviética, ingresaron a Belgrado, Yugoslavia, el 20 de octubre de 1944. Sin embargo, los hombres de Tito, expulsaron a los alemanes del país gracias a su propio esfuerzo, un evento de gran importancia en la historia futura de Yugoslavia. A diferencia de los líderes comunistas de otros países de Europa del Este, el propio Tito comandó las fuerzas que vencieron a las tropas del Eje, y no ingresó al país de la mano del victorioso Ejército Rojo. En agosto de 1945, se creó la República Federal de Yugoslavia.

De 1945 a 1953, Tito sirvió como primer ministro y ministro de defensa en el gobierno, cuya acción más notable, fue la captura, juicio, y ejecución del General Mihajlovic, en 1946. Entre 1945 y 1948, Tito rigió a su país a través de una forma extrema de dictadura, con el fin de moldear a Yugoslavia con la Unión Soviética como referente. En enero de 1953, fue nombrado primer presidente de Yugoslavia, y presidente del Consejo Ejecutivo Federal. En 1963, fue nombrado presidente de por vida.

Para 1953, Tito había cambiado la postura de Yugoslavia hacia la Unión Soviética. Rehusó aprobar los planes del líder soviético José Stalin (1879–1953) de integrar Yugoslavia al bloque Comunista de Europa del Este.

Dio pie a sus propias políticas, las cuales incluyeron desligar al gobierno del control de muchas áreas de la vida nacional, y reintegrar esa atribución a los ciudadanos. Si bien las relaciones entre la Unión Soviética y Yugoslavia mejoraron cuando el líder soviético Nikita Khrushchev (1894–1971) visitó Belgrado tras la muerte de Stalin en 1955, nunca volvieron a ser como antes de 1948.

Tito intentó dar forma a un bloque de países “no alineados” tras la muerte de Stalin. Bajo su liderazgo, Yugoslavia mantuvo lazos amistosos con los estados árabes y criticó la agresión israelí en la Guerra Árabe-Israelí de 1967. Protestó ante las invasiones soviéticas a Hungría en 1956 y Checoslovaquia en 1968, y desarrolló un fuerte vínculo con Rumania luego que Nicolae Ceausescu (1918–1989) se transformara en su líder en 1965. Bajo el mando de Tito, Yugoslavia fue un integrante muy activo de las Naciones Unidas.

Tito contrajo matrimonio en dos oportunidades, y tuvo dos hijos. Su primer mujer fue rusa. Tras la Segunda Guerra Mundial, se casó con Jovanka, una mujer serbia de Croacia, muchos años menor que él. Su esposa solía acompañarlo en sus viajes. Presidente de por vida, Tito gobernó hasta su muerte, en Ljubljana, Yugoslavia, el 4 de mayo de 1980.

Foto vía: actualidad

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2 comentarios

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  1. maria luisa garcia bes dice:

    Muy interesantes todas las biografía s que lei

  2. maria luisa garcia bes dice:

    Quisiera saber si es cierto que el mariscal Tito vivió en nuestro país y si participó en la construcción del ferrocarril Huaytiquina en la ciudad de Salta

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