Thomas De Quincey, escritor inglés

Detrás del nombre de Thomas De Quincey se esconde la prosa más original y fascinante de la primera mitad del siglo XIX en lengua inglesa. Tal vez solamente parangonable a otro genio literario, Edgar Allan Poe. Además, la biografía de ambos escritores, uno inglés, otro estadounidense, presenta significativos rasgos comunes.

A De Quincey lo nacieron un día de verano de 1785, en Manchester, en el seno de una familia de gran prosperidad económica. Su padre, en efecto, era un rico comerciante. Así fue como siendo todavía crío recibió una esmeradísima (alguno diría intransigente) educación. Sin embargo, las cosas empezaron a torcerse pronto para el imberbe De Quincey.

Pues era todavía un crío cuando perdió a su hermana. Poco después, era su padre quien fallecía. Estas muertes debieron afectarlo hondamente. Con 17 años, en medio de una convivencia difícil con su familia (su madre y su tío), De Quincey se escapó de casa. Tras una escala en Gales, llegó a Londres.

En la capital inglesa se convirtió en un vagabundo, sobreviviendo gracias a la caridad de las prostitutas. De Quincey lo pasó tan mal en Londres (frío, hambre, ansiedad), que la experiencia bien pudiera calificarse de traumática, contribuyendo a su caída en el opio y la hipocondría.

Pero antes se reconcilió con su familia. Estudió en Oxford, mostrando especial interés por la literatura y la filosofía. Aprendió alemán, lengua que lo fascinó. Fue uno de los primeros ingleses en descubrir a Kant y, en concreto, su Crítica de la razón pura, que literalmente lo socavó: De Quincey llegó a planear un retiro en Canadá para desarrollar el idealismo trascendental kantiano.

Sin embargo, no fueron sino sueños. Llegaron los exámenes finales y, tras un primer día notable, De Quincey, incapaz de soportar la presión, huyó de nuevo a Londres. En resumen, nunca se graduó. Comenzó así una época turbulenta e inestable, siempre al borde de la crisis, ya económica, ya espiritual, en la que el escritor se ganaba la vida principalmente con trabajos periodísticos.

Por entonces, De Quincey ya era un verdadero opiónamo. Su experiencia con la droga quedaría registrada en su primer libro de memorias, Confesiones de un comedor de opio inglés. De Quincey ya tenía más de 35 años, época de madurez. Aquel libro sería el primero de una serie de pequeñas obras maestras, como El asesinato considerado como una de las bellas artes o Los últimos días de Emmanuel Kant.

Casado desde 1817 con Margaret Simpson, el matrimonio tuvo la friolera de ocho hijos. Vivió en Edimburgo con regularidad desde finales de la década de los veinte, aunque también pasó una etapa en Glasgow, ciudad a la que hubo de huir para esconderse de sus acreedores.

Finalmente, rodeado de libros y prácticamente ciego, atacado por visiones y pesadillas, la Parca se lo llevó a finales de 1859. Tenía 75 años.

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3 comentarios

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  1. para mi es importante lo leido y creo que todo el mundo tendria que leer yo creo que esta bien y inportante

  2. Gerardo Augusto dice:

    Bueno… YO, que no soy más que un ‘EFÍMERO PASAJERO de la VIDA’; YO, que no soy más que nadie, pero tampoco jamás me he considerado menos que nadie. YO, que soy el Hijo de la señora María Teresa Hinestrosa Hinestrosa Balcázar QUINCEY, hija primogénita de mi Abuela Teresa Hinestrosa QUINCEY Racines JAMES, (quien acaba de fallecer a la edad de 93 años) y quien fué la penúltima de los ocho hermanos Hinestrosa QUINCEY Racines James… (fueron seis hombres y dos mujeres), hijos todos de la señora Elizabeth Quincey James y del señor Marco Antonio Hinestrosa Racines (mis Bisabuelos Maternos)…
    YO, que soy un pésimo lector y que lo único que he escrito en mi vida son sueltos comentarios por internet… YO, que soy HIJO de la SOLEDAD, un SOLITARIO y HURAÑO individuo con la gran FORTUNA de haber nacido para LUCHAR contra la adversidad cada uno de los días de los 52 años de mi VIDA… y también con la GRAN FORTUNA de conservar VIDA, SALUD, LIBERTAD y DIGNIDAD… y el hecho de NO tener deudas de ningún tipo con absolutamente NADIE… HOY en día, me doy total y absoluta cuenta que antes de que se me haga demasiado tarde, debo asumir la lectura de los libros y escritos de Sir THOMAS de QUINCEY PENTON (el Hijo de Thomas Quincey y Elizabeth Penton)…el Abuelo de mi Bisabuela Elizabeth QUINCEY James… algún porcentaje de genes en mis venas me obliga a ello y además, el hecho de ser uno de los herederos de SANGRE de una de las mayores GLORIAS de la Literatura Inglesa y UNIVERSAL…¡Sir THOMAS de QUINCEY!.
    ¡Qué GRAN HERENCIA Sir THOMAS!… y vienen a ser estas ‘las horas’ de darme cuenta de ello. Y pues como dice el popular refrán: ‘Mas vale TARDE que NUNCA’.

    GRACIAS y Buenas Tardes para Todos.

  3. Cristina Valencia Hinestrosa Hinestrosa Hinestrosa Pulid Balcazar Balcazar Quincey dice:

    Que interesante es saber que el Thomas Quincey que estudié en literatura universal viene a ser mi tatarabuelo, o algo así porque si fue bisabuelo de mi abuela no está muy lejos de la línea. Gracias primo por el dato. Yo//

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