Tony Curtis, gran actor de Hollywood

Tony Curtis

Tony Curtis nació en Nueva York el 3 de junio de 1925, bajo el nombre de Bernard Schwartz. Era hijo de una familia de inmigrantes húngaros. Su padre, Emanuel, era dueño de una sastrería, y vivía junto a su familia en un pequeño apartamento situado detrás del negocio.

Tony tuvo dos hermanos más, Roberto y Julio. Su infancia no fue muy agradable, sobre todo por los malos tratos recibidos por su madre, Helen, que padecía de esquizofrenia. Además, con apenas 8 años, Toni y Julio tuvieron que ser ingresados en una institución del estado, debido a la tremenda crisis económica del país. Cinco años más tarde, Julio era atropellado trágicamente por un camión, y moría con sólo doce años.

La pérdida de su hermano marcó al joven Tony. Sin embargo, el chico quiso estudiar y, tras graduarse en la Seward Park High School de Manhattan, se alistó en la Marina de los Estados Unidos a bordo del submarino Proteus para participar en la Segunda Guerra Mundial. Fue también el momento en el que comenzó a tomar clases de interpretación en la New School for Social Reserch.

Su aspecto atractivo pronto le granjeó un contrato en Universal Pictures allá por 1948. Fue el instante en el que tomó el nombre artístico de Anthony Curtis, interpretando pequeños papeles en diferentes películas. Esto le granjeó conocer a la actriz Janet Leigh, con la que se casó en 1951. Así comenzó la época de oro del actor, en especial la década de los 50 y los 60.

De esta época seguro que conocéis películas como Con Faldas y a lo Loco, donde compartió escena con Marilyn Monroe, o Espartaco, con Kirk Douglas y bajo la dirección de Stanley Kubrick en 1960. Sin embargo, su divorcio de Janet en 1962, a consecuencia de su aventura con la joven Christine Kauffman, le afectó negativamente. De todas formas, este divorcio terminó convirtiéndose en el primero de otros más, pues Tony Curtis llegó a casarse hasta en seis ocasiones…

Aparte de sus continuos divorcios, Tony tuvo que luchar con su adicción al alcohol y las drogas a partir de la década de los 70, logrando salir diez años más tarde, cuando ya sólo aparecía en pequeños papeles en televisión. A partir de ahí se dedicó más bien a películas de bajo nivel, pintar cuadros y escribir dos autobiografías.

En 1994 se sometió a una delicada operación en la que le colocaron un bypass, y sus problemas de salud comenzaron a empeorar. Su última película fue David y Fátima en 2008.

Tony Curtis falleció el 30 de septiembre del 2010 de un paro cardíaco en su casa de Las Vegas a la edad de 85 años.

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