Gaudí, el maestro del diseño y la arquitectura

Antonio Gaudi

Antonio Gaudí es uno de los emblemas más respetados mundialmente en lo que a materia arquitectura se refiere. No hay un solo turista que al visitar España no se detenga a observar las maravillas arquitectónicas que le ha regalado al país. Su grandeza es causa de su talento innato, el mismo que desarrolló adscribiéndose en principio al modernismo, adhiriéndose posteriormente a las tendencias vanguardistas de su época. Gracias a ello, era un maestro en lo que a estudios de los materiales respectaba, así como también un dedicado estudiante de los estilos tradicionales.

Gaudí nace en Reus (Tarragona) en 1852. Miembro de una familia de industriales caldereros, los cuales siempre alentaron al artista a que se dedicase, desde temprano, a la pintura y arquitectura. Por dicho motivo estudia luego en la escuela de Arquitectura de Barcelona, ciudad en donde plasmó todas sus maravillas arquitectónicas. Allí realizó su primer edificio (casa Vicens), e inició en 1883 la que se convirtió en la obra de su vida: “La Sagrada Familia”, la cual no puedo concluir y que aun permanece inacabada.

Paralelamente realizó una serie de obras en las que fue afirmando la originalidad de su idea arquitectónica: la villa “El Capricho de Comillas” (Santander), el palacio Guell (Barcelona 1885-1890), el Palacio episcopal de Astorga (1887-1893), el colegio de las Teresianas (Barcelona 1888-1890) y la Casa Fernández y Andrés, conocida como de los Botines (León 1891-1893).

A partir de 1900, sus obras adquieren plena madurez, como se observa en la casa de Calvet (1898), o en el conjunto urbanístico del parque Guell (1900), en Barcelona.

En todas las obras de Gaudí se manifiesta un lenguaje decorativo muy rico, con el hallazgo de nuevas soluciones para elementos tan clásicos como bóvedas, columnas, cubiertas, etc. Antonio Gaudí da entrada a formas de inspiración orgánica, con contornos y abultamientos sinuosos totalmente modernistas, que decora con una variada policromía cerámica y con el empleo de hierro forjado, un elemento constante en todas sus obras.

La Sagrada Familia

Las realizaciones de este magnífico arquitecto español pueden interpretarse de forma dual, como arquitectura y como escultura. Formas como las chimeneas de la casa de Mialá, que parecen adelantar la abstracción biomórfica , y las ambivalentes representaciones pétreas del humo del incienso de la Sagrada Familia, constituyendo un ejemplo de la característica apuntada por el autor. El templo expiatorio de la Sagrada Familia, es precisamente una obra que recoge la evolución artística y las características más específicas de Gaudí.

Todas las obras de Gaudí merecen elogios. No hay un solo amante de la arquitectura y el diseño que no se quede deslumbrado con sus trabajos.

El arquitecto muere en Barcelona en 1926 y son varias las anécdotas que nos llegan con respeto a como murió. En principio se sabe que muere atropellado por un tranvía que circulaba a menos de 10 Km/h. en el momento en que Gaudí estaba contemplado la Sagrada Familia. Se dice que el artista no se percató de la locomotora por estar tan ensimismado con el estudio panorámico de construcción.

Hoy en día se discute si el conductor del tranvía tenía como intención acabar con la vida de Gaudí por encargo de alguna organización mafiosa. Más allá de este hecho trágico, Gaudí murió de forma física, pero sigue vivo en cualquier rincón de España, allí en la inmensidad de sus obras que se erigen hasta el cielo.

Fotos vía:

1) conocerbarcelona

2) pecaenrique

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