Audrey Hepburn, una cara con ángel

Audrey Hepburn

Audrey katheleen Ruston, más conocida como Audrey Hepburn (apellido que posteriormente toma de su abuela materna), nace el 4 de mayo de 1929 en Bruselas (Bélgica) en el seno de una familia acomodada.

Su juventud está marcada por la Segunda Guerra Mundial, que la persigue desde Bélgica hasta Holanda. En esa época su gran pasión es la danza, actividad que realizaba secretamente y cuyos beneficios donaba a la resistencia holandesa. Pero tuvo que abandonarla, y terminó encauzando su carrera al mundo de la actuación debido a la precaria situación económica de su familia.

Sus primeros pasos como actriz los daría a través de producciones musicales, siendo la mas importante Gi-Gi que le proporciona el premio The World Award.

Pero su salto a Hollywood fue con la película Vacaciones en Roma, que le hizo ganar un globo de oro y un Óscar, con el director William Wyle y como compañero de reparto Gregory Peck. A partir de ese momento la carrera de Audrey sube como la espuma y  se convierte en un icono de sencillez, elegancia femenina y transparencia de personalidad.

Luego llegaría Dos en la Carretera, Cómo robar un millón, Una cara con ángel, My fair ladyDesayuno con Diamantes.

Pero sin duda su mejor papel en el mundo del cine fue en Historia de una monja. No obstante, mientras tanto también se dedicaba a realizar obras de teatro, como Odine, que la llevó a ganar el Tony, (premio estadounidense de teatro). Esto la convirtió en una de las tres actrices en ganar el Oscar y el Tony el mismo año.

Audrey Hepburn

Pero no solo tendría éxito en la gran pantalla, sino también en su vida personal. Se caso dos veces: la primera con el también actor Mel Ferrer, con el que tuvo a su primer hijo, Sean, y años más tarde volvió a repetir experiencia con el doctor Andrea Dotti, con quien concibió a segundo hijo, Lucas.

Si embargo, el gran papel de su vida lo realizó fuera de la gran pantalla, a través de su ayuda humanitaria. Participó activamente con UNICEF, convirtiéndose en embajadora de buena voluntad hasta los últimos días de su vida. Y como agradecimiento por ello se le dedicó una estatua en la sede de UNICEF en Nueva York.

Hoy en día, aunque ella ya no se encuentra físicamente, (murió en Suiza el 20 de enero de 1993), su labor sigue perdurando a través de la fundación Audrey Hepburn Children’s Fund. Mujer irrepetible, su eterna sonrisa siempre brillará en nuestros corazones.

Audrey Hepburn de niña

Audrey en 1939, con tan sólo 10 años

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