Fidias, el gran artista de la Antigüedad

Fidias

Responsable de la construcción del mismísimo Partenón de Atenas, el nombre de Fidias pasó a la historia por sus maravillosas obras que lo convirtieron en el sinónimo de Arte Clásico, un arte que –en palabras de padre de la Historia del Arte moderna, Johann Winckelmann- se define por su “noble sencillez y serena grandeza”.

Fidias fue pintor, escultor y arquitecto más famoso de la Antigua Grecia. Nació en Atenas alrededor del año 490 a.C. y fue testigo y protagonista del llamado Siglo de Pericles, un periodo de gran desarrollo social, cultural, político y económico en su ciudad natal. Aunque son escasos los datos que tenemos acerca de su vida, se cree que estudió arte con diversos maestros, como Tasos Polignoto y Agéladas de Argos, en cuya escuela debió haber aprendido la técnica del bronce junto a sus contemporáneos, Mirón y Policleto.

Su actividad artística habría comenzado en 464 a. C. y la primera que se conoce de él es la Atenea Lemnia, destinada a la Acrópolis de Atenas y de la que se conservan dos copias hoy en día. Pero la obra que lo hizo famoso fue probablemente la Atenea Partenos, comenzada alrededor de 447 a.C., la obra más significativa de la ciudad de Atenas. Consistía en una estatua criselefantina, de marfil y láminas de oro, de nueve metros de altura. La diosa guerra porta su escudo y sostiene en una de sus manos a Niké, diosa de la Victoria. Otra de sus célebres obras fue la estatua de Zeus en Olimpia, del año 432 a. C., que forma parte de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

Fidias inauguró el período que denominamos Clásico y que precede al Arcaico, que durante siglos dio a luz obras de un estilo formal y rígido, basado en convenciones generalistas y abstractas. Fidias, junto a Mirón y Policleto, dotó al arte griego de un gran naturalismo, sumado a la belleza ideal y la virtud moral.

El historiador griego Pausanias comenta que Fidias tuvo dos estudiantes, Agorácrito y Pantarces. Sin embargo, nuestro artista no se limitó a la enseñanza y a las esculturas exentas de magníficas dimensiones. También dominó el relieve y esto quedó demostrado, nada más y nada menos, que en el Partenón, encargado por Pericles en el año 447 a.C. Sobre las metopas representó escenas legendarias: la Gigantomaquia, la Amazonomaquia, la Centauromaquia y la Ilioupersis (caída de Troya); mientras que el friso se mostraban acontecimientos históricos más relevantes, como las Guerras Médicas, la Batalla de Maratón y los festejos de las fiestas Panateneas. Desde luego que es muy poco lo que nos ha llegado de sus obras originales. La mayoría se conoce a través de copias, sobre todo romanas.

Los últimos años de la vida de Fidias son un misterio. Se dice que tras la caída de Pericles, fue acusado de malgastar el oro destinado a la estatua de Atenea, y aunque demostró su inocencia, fue encarcelado por haber incluido (supuestamente) el retrato de Pericles y el suyo propio en el escudo de la diosa. Algunos historiadores creen que Fidias pasó sus últimos días en la cárcel; mientras otros sostienen que al conseguir la libertad, se exilió en Olimpia. Su muerte está fechada en el año 430 a.C.; su arte aún sigue entre nosotros.

Fotos vía: nashville y s9

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