Valentina Tereshkova, primera mujer astronauta

Valentina Tereshkova

Ya a temprana edad, Valentina Tereshkova se interesó por el paracaidismo, un ejercicio que, ella sin saberlo, iba a cambiar su vida adulta, tras participar en la carrera espacial soviética. Valentina Vladimirovna Tereshkova nació el 6 de marzo de 1937, en Maslennikovo, una pequeña ciudad al oeste de Rusia, cuyos padres fueron Vladimir y Elena.

Valentina empezó en la escuela cuando tenía ocho años, y asistió a clases hasta que cumplió los diecisiete, terminando sus estudios mediante cursos por correspondencia. Al mismo tiempo se unió al equipo local de aviación, para practicar su deporte favorito, el paracaidismo.

Trabajó en una fábrica textil para ayudar a mantener a su familia. En la fábrica se organizó un Club de Paracaidistas, y Valentina se convirtió en su líder. Luego, en 1961, se produjo un acontecimiento que marcaría su vida. Yuri Gagarin, a bordo de la nave Vostok-1, se convertía en el primer hombre en llegar al espacio.

Después de Gagarin, la Unión Soviética quería ser la primera nación en poner a una mujer en el espacio. Más de 400 mujeres comenzaron los entrenamientos para ello. Durante los meses siguientes, muchas pruebas hicieron que al final sólo quedaran cinco, entre ellas nuestra Valentina. Estas cinco mujeres debieron superar pruebas precisamente de paracaidismo, flotando en simuladores de ingravidez y aislamiento, pruebas para ver si podían soportar la presión de estar en el espacio.

La búsqueda de la mujer se redujo a dos personas, ya que se había decidido que se lanzaran al espacio el Vostok 5 y el Vostok 6 en 1963. Al final, el Vostok 5 llevaba a un piloto masculino, Valery Bykovsky, volando en misión conjunta con una mujer, Valentina Tereshkova, en el Vostok 6.

Dos días después del lanzamiento del Vostok 5 el 14 de junio de 1963, Valentina se subió a la cápsula del Vostok 6, pasó las últimas pruebas de comunicación, y se introdujo dentro de la nave. La cuenta atrás y el despegue fueron perfectos, y Valentina Tereshkova se convirtió en la primera mujer en surcar el espacio. Vostok 6 se mantuvo en órbita alrededor de la Tierra durante casi tres días, y recorrió el planeta 48 veces.

Mientras que estuvo en órbita, Valentina tomó fotografías del horizonte, que más tarde se convirtieron en muy útiles para la identificación de las capas de aerosoles en la atmósfera. Como estaba previsto, el Vostok 5 se acercó a cinco kilómetros de Valentina, para que los cosmonautas pudieran establecer contacto por radio.

Realmente no se trataba de un vuelo agradable para Valentina. Enfermó en el espacio, quizás debido a la mala calidad de los alimentos espaciales. Permaneció atada al asiento por un cable durante los tres días, algo que resultaba bastante incómodo. Al término de la operación, Valentina puso rumbo a Tierra, siendo expulsada de la nave espacial, para caer en paracaídas.

La vida de Valentina cambió para siempre. Después de ser examinada por un equipo de más de 70 médicos, fue llevada a Moscú para reunirse con el presidente soviético, Nikita Krushev, y asistir a un gran mitin en la Plaza Roja. Recibió la medalla de Héroe de la Unión Soviética y la medalla de la Orden Lenin.

En noviembre se casó con Andrian Nikolayev, otro cosmonauta, y tuvo una hija, Elena Andrianovna, que fue la primera niña cuyos padres habían estado en el espacio. Valentina pasó mucho tiempo dando viajes por el mundo, dando a conocer el programa espacial soviético.

En 1969 se graduó como ingeniera espacial, y más tarde pasó a ser miembro del Soviet Supremo en el Comité Central del Partido Comunista. Se divorció de su primer marido y se casó nuevamente con Yuli Shaposhnikov en 1982. Incluso con la caída de la Unión Soviética, Valentina mantuvo su prestigio, y hoy en día es venerada como un héroe ruso. Retirada de la vida social, en ocasiones aparece en algunos eventos que tienen que ver con el espacio.

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