Juana de Arco, la doncella de Orleans

Juana de Arco

Juana de Arco, también conocida como la Doncella de Orleáns, fue una heroína del pueblo francés y además se la considera como la santa patrona de Francia.

Nació en Domrémy, Francia, aproximadamente en 1411, por lo que su infancia se vio teñida con el rojo manto de la Guerra de los 100 años. Por aquél entonces el norte del país estaba siendo ocupado por las tropas inglesas y borgoñonas, quienes querían proclamar al rey Enrique VI de Inglaterra soberano del trono francés y derrocar al Delfín Carlos.

Juana, durante toda su niñez y parte de la adolescencia, vivió en carne propia las atrocidades y el dolor que este conflicto bélico causaba en su gente, por lo que no es de extrañar que su personalidad se hubiera fortalecido y revelado en contra de los opositores.

Al cumplir 13 años de edad confesó que había tenido una visión en la cual San Miguel, Santa Catalina y Santa Margarita le pedían que llevase una vida casta, piadosa y devota. Tiempo después Juana se sintió “llamada” por Dios, el cual le ordenaba que liberara a su gente, que dirigiera al ejército francés, que lograra coronar como rey al Delfín en Reims y que expulsara a las tropas inglesas de su tierra. Tarea poco usual y nada fácil para una simple campesina analfabeta y, sobre todo en la época que hablamos, mujer.

En 1428 intentó formar parte de las tropas del ejército pero sólo consiguió ser rechazada y burlada. Pero su espíritu no se doblegó ante la hostilidad e incredulidad de la gente. Por ello a los pocos meses encontraría la oportunidad de comenzar con el mandato divino que sentía que se le había encomendado.

Ocurrió que el príncipe Carlos hubo de refugiarse en la localidad de Chinon para escapar del asedio de los ingleses que ocupaban Orleans. Juana aprovechó esta oportunidad y acudió a su encuentro para informarle la misión divina que tenía que llevar a cabo. Esta reunión fue clave para el pueblo francés y con él se dio comienzo a la sucesión de hechos intensos que acompañarían la corta vida de Juana.

El Delfín sospechaba que la joven era una espía enviada para asesinarle, por ello ordenó a uno de sus generales que suplantara su identidad mientras él se camuflaba entre los demás hombres de su tropa. Si Juana era realmente una enviada del Señor podría reconocerle sin problemas a pesar de desconocer cómo era su fisonomía. Se cuenta que cuando la joven estuvo frente al supuesto príncipe, lo miro detenidamente y le dijo: “usted es un buen hombre, pero no es a quien he venido a ver”, seguidamente comenzó a mirar uno a uno a todos los presentes hasta dar con Carlos VII y arrodillándose frente a él le beso la mano diciéndole: “estoy ante el Rey de Francia”.

El príncipe no conforme con esto, y para tener la absoluta seguridad de que la mujer era realmente una enviada de Dios que conservaba incorrupta su pureza, la hizo revisar por un médico quien posteriormente confirmó su castidad. Después de haber sido escudriñada por varios teólogos el príncipe accedió otorgarle el mando de un ejército de cinco mil hombres con los que Juana comenzaría su misión de derrotar a los invasores ingleses y liberar a su gente del acecho, miseria y dolor en los que estaban sumidos.

A pesar de que ser mujer entre miles de soldados no era tarea fácil, pero ella supo hacerse respetar por los generales quienes acataban sus órdenes y la adiestraron en el manejo de las armas y la estrategia militar. Juana por entonces ya vestía de hombre y además llevaba el cabello corto para adquirir una apariencia masculina y no ser subestimada por ninguno de los integrantes de la tropa.

Descubre ahora cómo Juana de Arco llegó a ser Patrona de Francia.

Tags: ,

Imprimir


3 comentarios

Comments RSS

  1. Jimmy Palma dice:

    Pero que mal inpactante y muy mal el traicionar a su fiel livertadora de la mano sebera de los ingleses y asi la traicionan ella con buens intenciones asia Francia con el anomo de livertad es traicionada por su rey quein fue llevado a la corona por ella no merece ser rey ni estar en la historia.

  2. la Donella es una heroina quien peleaba por ellos cuando en nuestro pais existira alguien como ella….

  3. luis miguel clavijo dice:

    podia haber sido un problema de otra indole yo creo que el clero ocultó y oculta gran parte de la verdad sobre juana, la hicieron santa y aqui paz y alli gloria, si veo en la historia mucho oscurantismo, por mucho que el cine quiera demostar lo contrario

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top