Jacques Cousteau, una vida bajo el mar

Jacques Cousteau

Jacques Yves Cousteau fue, literalmente, Zeus encarnado. Era un hombre apasionado por los mares y los océanos, así como por toda vida terrestre o marina.

Pero, ¿quién fue Jacques Cousteau?… Jacques Cousteau fue un oficial naval francés, explorador e investigador que dedicó muchos años de su vida en estudiar todo lo que se esconde bajo las aguas del mar y desarrollar sistemas que le permitieran cumplir con sus objetivos ecologistas. Fue el precursor del buceo SCUBA gracias a su invento el Aqua lung, un sistema que cuenta con tubos de aire comprimido y un regulador de gases, entre otros tantos logros.

Su pasión por las aguas hizo que se convirtiera en fotógrafo subacuático y popularizara las filmaciones submarinas durante sus expediciones con el Calypso, que luego fueron transmitidas en todo el mundo. Personalmente poseo una colección enciclopédica de estas cintas y son en verdad fascinantes.

Como ferviente amante del equilibrio marino también fue un defensor acérrimo del ecosistema, y luchó contra la contaminación ambiental. Además trató de inculcar a la gente las medidas de protección del ecosistema marino necesarias para su conservación.

Hoy conoceremos la historia del hombre que nos enseñó a amar el mar.

Cousteau nació en el año 1910 en St. André de Cubzac, Francia y se enroló en la Academia Naval de su país a los 20 años. Durante 2 años prestó servicios en el Lejano Oriente, en el crucero Primauguet y en Shanghai, donde adquirió bastos conocimientos. Sus primeras pasiones incluían la aviación, pero a causa de un grave accidente de automóvil vio truncadas sus esperanzas, lo que le llevó a encaminarse por otros rumbos.

Durante el año 1950 Cousteau adquirió lo que sería su nave de expediciones, el Calypso. Financiado por el multimillonario Leonel Guinness pudo comprar este antiguo dragaminas del Ejército Británico. Durante un año trabajó en la embarcación para convertirla en un barco oceanográfico, el cual le acompañó en miles de aventuras hasta terminar destrozado por un incendio frente a las costas asiáticas. Esta embarcación fue rescatada y hoy día se encuentra en La Rochelle, costa oeste francesa, donde se la restaura con el fin de convertirla en museo.

A bordo del Calypso, Cousteau recorrió el mundo, surcó las aguas de ríos hasta mares y océanos. Durante sus viajes describió detalladamente todas las aventuras, descubrimientos y vicisitudes filmando además cada operativo, informaciones que luego dieron origen a películas, libros y documentales.

Durante esos años Cousteau recibió muchos premios por ello. Por ejemplo, le fueron otorgados 3 Óscar por los filmes The Silent World (1956), The Golden Fish y World without Sun (1964) y la Palma de Oro en 1956 en el Festival de Cine de Cannes. Por otra parte su gran trabajo adquirió extrema relevancia con un documental trasmitido en el mundo entero: El Mundo Submarino de Jacques Cousteau.

Durante los años 60, el tema de la ecología y la preservación del medio ambiente no tenían el auge que poseen ahora para la sociedad en general, por eso llamaba tanto la atención que sólo algunos pocos, incluyendo al capitán Cousteau, se preocuparan por el impacto de la humanidad sobre el ecosistema mundial.

En octubre de 1960 la Comunidad Europea de la Energía Atómica iba a desechar a las aguas marinas gran cantidad de desperdicios radioactivos provenientes de sus investigaciones, sin importarle o desconociendo las graves consecuencias que esto acarrearía. Por ello Cousteau organizó una gran campaña en protesta la cual adquirió enorme relevancia entre la gente.

El tren que trasladaba estos desechos tóxicos fue detenido por personas que se agazaparon en las vías logrando que regresara a su punto de origen. Meses más tarde el mismísimo presidente francés Charles de Gaulle le pidió a Cousteau que fuera más flexible con las investigaciones nucleares a lo que el capitán contestó con suma franqueza y convicción “No señor, son sus investigaciones las que deben ser más comprensivas con nosotros”…

Sigue conociendo a este aventurero sin parangón en Jacques Costeau, legados y enseñanzas.

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