Salvador Dalí, un genio excéntrico

Salvador Felipe Jacinto Dalí Domenech,o más conocido simplemente como Salvador Dalí, fue un genial pintor, escultor, diseñador, escritor y cineasta español que nació en Gerona un 11 de mayo de 1904, hijo de un notario y de una mujer aficionada a las aves.

Desde pequeño fue marcado con el estigma de un hermano que había muerto de meningitis tres años antes de su nacimiento y quien llevaba su mismo nombre, Salvador. Cuando Dalí tenía 5 años de edad sus padres lo llevaron a la tumba y le dijeron que él era la reencarnación del niño muerto, historia que indudablemente creyó como cierta.

Según sus palabras: “Yo he vivido la muerte antes de vivir la vida. Mi hermano murió a causa de una meningitis, a la edad de siete años, tres antes de mi nacimiento, nos parecíamos como dos gotas de agua, sólo que con diferentes reflejos”.

Dalí también tuvo una hermana, llamada Ana María, que fue su modelo durante muchos años y la cual, en 1949, publicó un libro titulado “Dalí visto por su hermana”.

Gracias a los consejos maternos Salvador tomó clases de pintura con el maestro Juan Núñez, al cual años más tarde le atribuiría el desarrollo de su técnica. Su talento desde entonces ya mostraba grandiosidad: a los 12 años se hace impresionista, a los 14 cubista y a los 15 años se convierte en editor de la revista Studium, donde dibujó imitaciones para la sección “Los grandes maestros de la Pintura”.

A los 16 años Dalí queda huérfano de madre y su padre se casa con la hermana de la difunta, lo que le generó un profundo sentimiento de rechazo hacia la pareja e impulsó año más tarde su viaje hacia Madrid. Instalado en la capital española estudia en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando donde entabla amistad con Luis Buñuel, Federico García Lorca y Alexandre Deulofeu.

Durante su juventud experimenta con el cubismo y el dadaísmo, y se hace notoriamente popular a causa de su excéntrico aspecto como sus increíbles pinturas. En 1924 Dalí ilustra su primer libro “Les bruixes de Llers”, del poeta y amigo Carles Fages de Climent.

En 1926 Salvador es desterrado de la Academia a causa de su orgullo y egolatría, el joven afirmó que nadie en la institución era lo suficientemente capaz como para tomarle un examen. Durante ese año Dalí viaja a París donde se encuentra con Pablo Picasso, quien influenció notablemente sus obras mientras daba forma a su propio estilo. También por entonces colaboró con Luis Buñuel en el filme “Un perro andaluz”.

En sus obras el pintor hacía uso de las imágenes que percibía en sueños inventando el método que bautizó como “paranoico-crítico”, de la cual surgieron las obras en las que se ven dos imágenes en una sola configuración.

Ya siendo un referente del movimiento surrealista, Dalí recibe las visitas de actores del este mundo entre los cuales se encontraban el poeta Paul Éluard y su mujer Gala una inmigrante rusa, dama 11 años mayor de la cual queda completamente enamorado…

Sigue conociendo la vida de Dalí en “Dalí y Gala, el artista y su musa“.

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1 comentario

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  1. Xavier Sans Ezquerra dice:

    En el surrealismo de Luís Buñuel tuvo que ver muchísimo el delirum tremens como consecuéncia de las cogorzas que se agarraba, era alcoholico, por la mañana ya se servía un buñueloni,- negroni de ginebra-; como Federico Fellini rendía culto al sueño, solo que en el caso de Buñuel eran angustiosas y violentas pesadillas y en el maestro de Rimini eran mas festivas, una mezcla de circo y de burdel.

    El presunto surrealismo de Salvador Dalí no son mas que criaturadas de un hombre-niño, ¿quien de niño no ha dibujado una polla ergida y eyaculando o un coño excitado?; otros, -como Buñuel-, eran burgueses que rendían culto a la anarquía, se enfrentaban a lo establecido, al poder a la religión. Dalí era un fascista y Buñuel era muy contradictorio con sus obsesiones con la religión católica, -planos que parecen postales religiosas-, y con las armas de fuego, -símbolo de poder fálico-.
    El cine de Luís Buñuel tiene muchos puntos en común con el de Hitchcock y con el de Ingmar Bergman.

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