
Si hablamos de música clásica, no podemos dejar de aludir a Johannes Brahms, uno de los mejores pianistas, directores de orquesta y compositores alemanes de todos los tiempos. Brahms nació en Hamburgo en 1833 donde recibió las primeras lecciones musicales de su padre, quien tocaba con suma elegancia el contrabajo.
Cuando cumplió los ocho años, el joven Johannes comenzó a estudiar piano con O. Cossel y después con E. Marxsen. Sus primeras actuaciones en público fueron en lugares muy diferentes de los glamourosos teatros de todo el mundo donde en la actualidad se interpretan una y otra vez sus magistrales piezas musicales: el primer auditorio de Brahms lo constituían oscuras cervecerías y tabernas.
En 1847, cuando contaba con 14 años, reveló al mundo su talento como pianista. Fue acompañante del violinista húngaro E. Remergy, circunstancia que le permitió conocer a otros de los grandes de la Historia de la Música (Listz y Schumann) y que lo lanzó como compositor en 1853.

Conocido bajo el sobrenombre de “El Magno”, Alfonso III nació en Zamora en el año 910. Sus padres fueron el rey Ordoño I y la reina Nuña, fue el último rey asturiano (o el primer rey de León). En León residió durante largas temporadas y estableció su Consejo de Gobierno y Tribunal de Justicia. Tras la muerte de su padre, y a causa de las derrotas que venían sufriendo, tuvo lugar una sublevación de la nobleza en Álava y Galicia, lugares donde el conde Fruela accedió al trono obligando a Alfonso a marchar a Castilla.
Sin embargo, éste contó con la inestimable ayuda del conde Rodrigo de Castilla para reprimir las rebeliones y recuperar el poder que Fruela les había usurpado. Se impuso una pacificación interior que tuvo repercusiones favorables en la consolidación de los núcleos conquistados y en la repoblación y expansión de los mismos. El emirato de Córdoba no fue ajeno a esta debilidad (independencia de provincias fronterizas, sublevación de Umar ben Hafsm).

Stanley Kubrick fue uno de los directores más excéntricos y polémicos de la historia del cine. Nacido en Nueva York en 1928, se convirtió en fotógrafo para la revista “Look” a los diecisiete años. A pesar de que su primer corto data de 1951 y su primer largometraje de 1953, el reconocimiento del público y de la crítica no llegaría hasta 1957, año en que estrenó la exitosa “Senderos de gloria”. Esta era una cinta antibelicista que retrataba unos fusilamientos por deserción que tuvieron lugar durante la Primera Guerra Mundial.
No menos populares son sus películas “Espartaco” (1960),“Lolita” (1962) o “Teléfono rojo, ¿Volamos hacia Moscú?” (1964). Se labró fama de ser un cineasta perfeccionista y meticuloso que se decantaba casi siempre por temas escabrosos o polémicos.

Rubén Darío, considerado como uno de los mejores poetas de la historia, vino al mundo el 18 de enero de 1867 en la localidad nicaragüense de San Pedro de Metepa. Tras la separación de sus padres, la abuela del niño se ocupa de su crianza y educación.
La primera obra que Rubén Darío publicó, “Azul”, data de 1888 y tuvo una gran acogida por parte de los críticos literarios. Tres años más tarde, el poeta contrajo matrimonio con Rafael Contreras, con quien tuvo su primer hijo. Rafaela falleció cuando apenas habían trascurrido dos años desde su matrimonio sumiendo a Rubén en un insoportable dolor.
El 1892 se convirtió en el representante del gobierno de Nicaragua en España al asistir a los actos conmemorativos del IV Centenario del Descubrimiento de América. Además de España, viajó por muchos otros países hasta que se estableció en Buenos Aires, donde colaboró con el diario La Nación.

Genio de la danza y la interpretación, la mayoría de la gente la recordará por sus papeles en musicales al lado de Fred Astaire, otra de las grandes estrellas de la época dorada de Hollywood. Estamos hablando de Ginger Rogers, una de las más reconocidas divas del séptimo arte de todos los tiempos.
Nacida bajo el nombre de Virginia Katherine McMath en Independence (EEUU) en 1911, era hija de la escritora Lela McMath, quien se empeñó en convertir a su pequeña en niña prodigio. Asi, fue ella la que la empujó a los escenarios e hizo posible que con tan sólo cinco años la pequeña Virginia ya estuviese haciendo sus primeros pinos en el mundo del espectáculo al aparecer en varias películas publicitarias.
En 1924, cuando contaba con trece años, empezó su carrera como bailarina y cantante y dos años más tarde se metía de lleno en vodeviles y music-hall en compañía de Eddie Froy Jr. El salto a la gran pantalla se hizo esperar hasta 1931, momento en el que la atractiva actriz se trasladó a Hollywood con un contrato con la casa Pathé, que tantos éxitos ha firmado, bajo el brazo. De este modo empezó a filmar algunas películas de serie B en las que pronto se vio encasillada, pues sólo le daban papeles de chicas rubias con gracia pero sin apenas contenido o dificultad. Cansada del cliché que le habían impuesto, no tardó mucho en fichar por la RKO.

No se puede hablar de cine sin mencionar a Robert Bresson, uno de los más reputados cineastas de todos los tiempos. Nacido en Francia el 25 de septiembre de 1901, Bresson es conocido por firmar una serie de films en las que el leit-motiv es el discurso en busca del absoluto y total ascetismo. En sus cintas intenta captar todos aquellos pequeños detalles que escapan de la mirada del ser humano.
Hizo sus pinos en la pintura y en la fotografía y finalmente llegó su debut como director de cine. Corría el año 1934 cuando “Les Affaires publiques”, un cortometraje en clave de comedia, vio la luz por vez primera.
La vida del cineasta no fue precisamente sencilla: durante la Segunda Guerra Mundial fue capturado y remitido a un campo de concentración alemán donde permaneció algo más de un año.

La mayoría de nosotros crecimos leyendo o escuchando cuentos clásicos. Uno de los escritores de los que más relatos han sido adaptados para niños ha sido Hans Christian Andersen. Este popular autor vino al mundo el 2 de abril de 1805 en Odense.
Andersen nació en el seno de una humilde familia: su padre era un modesto zapatero y su madre era lavandera. Debido a las precarias situaciones familiares, no pudo recibir una gran educación cuando era niño pero su padre se encargó de alimentar y fomentar su imaginación. Así, el zapatero le narraba fantásticas historias e incluso montaba espectáculos de títeres para su pequeño.
Cuando cumplió 14 años, Hans abandonó su tierra natal y partió hacia Copenhague con la intención de convertirse en cantante o actor. En la capital danesa trabajó para Jonas Collis, por entonces director del Teatro Real, quien financió los estudios del joven.

Arquímedes, quizás el más famoso matemático griego de todos los tiempos, nació en Siracusa (Italia) en el año 287 a.C. Fue discípulo de Conón de Samos en Alejandría, lugar donde también conoció a Eratóstenes, a quien dedicó su Método.
Tras su formación en Alejandría, Arquímedes regresó a su ciudad natal para dedicarse en cuerpo y alma a la ciencia. De toda su vida, los cronistas sólo han recuperado unas cuantas anécdotas. Una de ellas narra como el matemático intentó comprobar la existencia o no de fraude en una corona de oro.
Así, un día mientras se bañaba se detuvo a pensar en cómo el agua de la bañera desbordaba a medida que él se iba introduciendo en ella. En esta observación se inspiró para resolver el dilema de la corona y lo festejó corriendo desnudo por las calles bajo el grito de “Eureka”.

Con el apellido Brönte se han escrito alguna de las mejores obras de la literatura internacional. Con él firmaba Charlotte, la escritora británica hermana de Anne y Emily Brönte, quienes también ejercieron como novelistas. Charlotte nació en 21 de abril de 1816 en la localidad de Yorkshire (Gran Bretaña).
Las jóvenes Brönte eran hijas de Patrick, rector de Haworth, un pueblo aledaño a Yorkshire. Cuando Charlotte tenía tan sólo ocho años perdió a su madre y fue internada en el colegio de Clergy Daughters junto con Emily y sus hermanas mayores María y Elizabeth. Allí estas dos últimas enfermaron de tuberculosis. Es, además, en este colegio ubicado en Cowan Bridge donde Charlotte se inspiraría para crear y decribir el colegio Lowood, escenario de algunos pasajes de la novela Jane Eyre.
En 1825 María y Elizabeth fallecieron a causa de la enfermedad contraída, motivo por el cual Patrick decidió sacar a sus hijas menores del internado. En e1831 Charlotte retoma sus estudios en el colegio Roe Head donde se convertiría en maestra cuatro años más tarde.
Ramón María del Valle-Inclán es uno de los mayores exponentes de la literatura española del siglo XIX. Nacido en 1866 en Vilanova de Arousa (Pontevedra), fue durante la República director de la Academia de Bellas Artes de Roma. A pesar de que se le conoce como “hijo pródigo del 98”, realmente tiene obras que pertenecen a este movimiento, mientras otras son de marcado carácter modernista. De este modo, su legado tiene un peso relevante dentro de la prosa del modernismo, como se puede apreciar en sus “Sonatas” (de primavera, de verano, de otoño y de invierno).
En su bibliografía se consolida como testigo de primera de la época que lo tocó vivir y en “Los cruzados de la causa”, “El resplandor de la hoguera” y “Gerifaltes de antaño” no puede eludir el tema de la guerra carlista. Emprendió el Ruedo Ibérico, un ambicioso proyecto que tenía como finalidad novelizar la realidad histórica de España desde la caída de Isabel II hasta el reinado de Alfonso XII. Sin embargo, de esta empresa sólo vieron la luz dos obras completas: “La corte de los milagros” y “Viva mi dueño” y dos fragmentos “Baza de espadas” y “El trueno dorado”.